Doce hombres de cincuenta para arriba, tres mañanas a la semana, con el gimnasio cerrado nada más para nosotros. Las sesiones las doy yo.
Un solo pago de $7,920 · las 12 semanas completas
Tres pagos automáticos · total $8,640
Se cobran solos al inicio, a las 4 semanas y a las 8. Sin trámites y sin recordatorios.
Pagar mes con mesSi después de las primeras 6 sesiones decides que esto no es para ti, te devuelvo la parte que no usaste. Sin explicaciones y sin discusión.
Lo único que no cubre es dejar de venir. Si no vienes, no es que el programa no funcionó.
Eso no es verse mejor. Es no depender de nadie.
Son $220 la sesión, con el gimnasio cerrado y conmigo corrigiéndote. Un entrenador personal en Guadalajara cobra bastante más por hora, y en un gimnasio lleno.
Y te voy a ser honesto: si eso te aprieta el mes, no entres. El Protocolo cuesta una fracción y trae el sistema completo. Funciona. Yo lo diseñé.
Esto es para el hombre que ya sabe que solo no lo va a hacer.
Ese es el punto de partida que espero. Si ya vinieras entrenando bien, no me necesitas.
Cada ejercicio tiene tres versiones. En la evaluación medimos en cuál estás y ahí arrancas. Todos hacen el mismo ejercicio, cada quien en su nivel. Nadie se queda sentado viendo.
Inscríbete y dímelo de inmediato. Antes de que cargues nada revisamos tu presión y cómo te mueves.
En varios casos te voy a pedir una nota de tu médico. Si tu médico dice que no, te devuelvo tu dinero completo y te lo digo de frente.
Tienes una semana de congelamiento en todo el ciclo, avisando con dos días.
Fuera de eso, la sesión que faltas no se repone. No es castigo: somos doce avanzando juntos y no puedo detener al grupo. Vuelves donde vamos, con tu peso de la última vez.
No. El lugar es de entrenamiento funcional, eso sí, pero lo que hacemos adentro es otra cosa.
Cargas medidas, progresión lenta y ningún ejercicio contra reloj. Aquí nadie compite contra nadie, y una serie se para cuando la técnica se rompe, no cuando suena el cronómetro.
No. Es el mismo sistema, ejecutado en persona.
El Protocolo lo tienes en el teléfono. Aquí lo haces conmigo corrigiéndote la técnica y subiéndote la carga cuando toca, no cuando tú creas que ya.
Sí. Escríbeme por WhatsApp y lo arreglamos.
Nada más ten en cuenta que el lugar se aparta cuando entra el pago, no cuando me escribes.
Este grupo sí. Toda la dinámica está armada alrededor de hombres de cincuenta para arriba: de qué se habla, cómo se habla, y qué le está pasando a este cuerpo a esta edad.
El Protocolo, el programa que tengo en línea, ese lo puede hacer cualquiera.
La intención es sí, pero no te puedo dar fecha. Depende de cómo salga este y de cuántos horarios pueda cerrar con el gimnasio.
Si te quedas fuera de estos doce, quedas en la lista y te aviso antes que a nadie.
Son doce. Y no es estrategia.
Apartar mi lugarSe llenó el Escuadrón 01. No voy a meter un trece: a partir de ahí dejo de poder corregirlos a todos, y esa es toda la razón por la que esto funciona.
Déjame tus datos y te aviso antes que a nadie cuando abra el siguiente.